Veo en la tele: la presidenta habla a todo el país para dejar iniciados los festejos por el Bicentenario. Habla bien y le pone energía, pero... Cuánto peso para una sola persona. No porque sea mujer. Pienso en los últimos presidentes argentinos, me los imagino en estas pompas y tampoco me termina de cerrar.
Es que esta cuestión lleva demasiada carga, son dos siglos de país, y en ese tiempo pasó de todo. Pienso en la muerte y el exilio de tanta gente. De tricorno, chambergo, sombrero, boina o gorrito, todas esas cabezas pensaron y muchas de ellas después rodaron. Y no en un sentido metafórico.
Nuestra generación por ejemplo, la del setenta, que perdió treinta mil argentinos. Para darse una idea deben imaginarse una cancha llena de pibes muertos. Bueno, pero la realidad fue aún mucho peor, secuestrados, torturados, violados, demembrados, arrojados al mar.

Desde el Centenario a la fecha, se han sucedido varios golpes militares, convocados por civiles que pretendían desplazar a sus enemigos por la fuerza. En cada uno de estos golpes, la violación de la Nación. Y antes todavía, la aniquilacion de los estados indìgenas, la vejación y esclavitud de sus mujeres, la muerte a sangre fría de los guerreros dueños de sus tierras y de sus hijos.
La destrucción de la naturaleza, bosques, estepas, pampas, la aniquilación de la flora y la flora nativa para dar paso a negocios inmobiliarios. Coronel X, ha derrotado al cacique Y pasa a ser propietario de las tierras Z que van desde el Atlantico a la Cordillera, Ah, el trinfo de la Civilización, el exterminio de la Barbarie!
Por lo que supe al estudiar Historia Argentina, la violencia ha sido una constante. Desde el mismo nacimiento. El siglo diecinueve fue una guerra de todos contra todos, de tacuaras contra fusiles, un rodar de cabezas y de tripas en las pampas o en las plazas de los pueblos.
No hay que buscar mucho. Las calles llevan los nombres de los responsables. Yo vivo en la calle Coronel X. Vos en la del General Y. Que hacemos con la culpa de nuestra inacción ante la historia, de no buscar activamente la justicia, de no honrar a los difuntos ? Qué se puede esperar de un país construído sobre un enorme cementerio ?

La nuestra es una historia pavorosa. Este es el Bicentenario de un país caníbal. Si como dicen Dios es argentino, seguro vamos todos al horno! Por eso veo pequeñas a nuestras autoridades allá en sus palcos de Buenos Aires, no por ellas, sinó por el formidable peso de los fantasmas que las rodean.
La mayoría de la gente disfruta de un fin de semana muy largo y, según su rango y posición social, comen asado o toman un avión. Sin reflexionar en lo más mínimos sobre estos feos asuntos que esconde la llamada "argentinidad". Y en el momento oportuno limpian sus conciencias y gritan Viva La Patria !
Ahora los músicos del rock nacional cantan en el escenario del Bicentenario, veo la bandera y tengo que contener un lagrimón. Me siento incluido. No soy insensible al sentimiento colectivo, pero falta tanto por hacer...
Argentina es un argumento de Stephen King. Los miles de muertos de dos siglos no descansan y andan buscando justicia. Como zombies nos comen el seso. Es inútil esconderse. Nuestra historia mete miedo. Y así no hay patria posible. (Q)
La nota sobre Amnesia post sexo ha tenido cierta repercusión en Facebook, aunque era una informacion científica, sin dudas tiene que ver con nuestra vida cotidiana. lMás allá del asunto del sexo, la amnesia despues de amar, vá mas allá y es aplicable a lo que se promete entre las sábanas, o a la luz de las velas, o caminado de la mano, o bailando un bolero. La amnesia te permite decir, al mejor estilo Simpson, que las promesas de enamorado no valen.
Respecto a mí, que me quedé en el centro del remolino, tranquilo. He tenido períodos de hacer cualquiera, pero disfruté tanto la diversidad como ahora la estabilidad. La trasgresión erótica está igual, siempre, en todos, y si la reprimís, salta como un volcán y destruye todo con su lava de lascivia (Guau!= no es mucho?)
Si tenés dudas, preguntale a los curas y a las monjas, si lográs que te digan la verdad. La olla junta presión y se arma cualquier santa inquisición. Los casos de exorsismo que he visto están impregnados de una erótica prohibida, y que como tal, toma cuerpo en los demonios que poseen el alma y la mente del poseso.
Lo mas curioso es que yo soy monogámico por naturaleza, pero sé que tengo que soltar presión de a poco. En mi caso, el arte es un recurso. Aún en la persona más equilibrada, la trasgresión erótica está presente porque forma parte de la naturaleza humana. Justamente, de la represión surgen las más aberrantes formas de perversión.