lunes, 8 de septiembre de 2008

ASTURIAS SOBRENATURAL



Algo curioso me sucede a veces, por ejemplo hoy de madrugada, me levanté con añoranzas de la tierra de mis abuelos, tierra que no conozco en persona. Busqué en la red si Asturias tenía un planet que nucleara sus blogs, esto por simple curiosidad. Sí lo tiene y muy bien puesto: Planeta Astur. Además para mis sorpresa hoy es el Día de Asturias.

Para quien no lo sabe, este pricipado se encuentra separado del resto de España por Los Picos de Europa, con costa sobre el Mar del Norte. Territorio nunca invadido, mantiene rasgos de la etnia y la cultura céltica, junto a Galicia, Irlanda y Escocia.

Que me pasó hoy? Mensaje de los genes? Alerta sobrenatural? Reproche de los cientos de ascendientes que van por mi sangre? Me llegó el olor de las fabadas? No sé, pero lector, que es mucha coincidencia, hombre!

Mis abuelos paternos llegaron al Puerto de
Buenos Aires en los primeros años del siglo veinte. El mito familiar dice que se conocieron y enamoraron en el barco que los trajo de España. Yo estuve buscando en el Hotel de los Inmigrantes sus certificados de ingreso y los encontré. Dicen otra cosa.

Que cada uno llegó en barco separado, desde puertos distintos, uno de Barcelona, ot
ro de Vigo, en fechas diferentes. Los dos originarios de Vagadeo, Asturias, en el límite con Galicia. Mi abuelo Álvarez llegó en solitario y con 17 años. Mi abuela Quintana con una tropa de hermanas. El mito del amor del Titanic se puso en duda. No importa. Yo prefiero la versión familiar. Por ser más romántica, es la verdadera.

Poco sé cual fue la Asturias que dejaron atrás. Sé en cambio que fue en los años del primer centenario, cuando la Argentina era el país más floreciente del mundo. El destino soñado. Recorriendo el Museo del inmigrante me dí cuenta que el estado argentino direccionó toda su maquinaria, durante muchos años, para atraer europeos que poblaran las pampas vacías.

El sur de Mendoza era ese territorio ganado al indio a fuerza de genocidio en las sucesivas campañas del desierto. Y allí, sin saber de que se trataba, fueron a pa
rar estas familias.

Mi padre se esforzaba por ser argentino. En realidad era cien por ciento asturiano. Hijo de padre y madre españoles. Manuel Álvarez Quintana sólo hablaba de Asturias para explicar que allí nunca habían entrado los árabes. Raza pura europea. Celtas. Medio nazi mi viejo. Aunque ese discurso venía del nacionalismo argentino de los años cuarenta.

Ya de grande, en sus últimos tiempos, hizo un giro ideológico y se puso a escuchar a Serrat. Al Nacional socialismo lo transformó en Socialismo nacional. Algo es algo.

Cuando le propuse a mi padre que se nacionalizara español, me miró raro y dijo,Yo soy Argentino!. Dí algunos argumentos que él ya conocía, de la posible doble nacionalidad, de lo mucho que eso significaba como pertenecia cultural, de transmitir los derechos a nosotros sus hijos y nietos, pero no, Manuel quería ser Argentino.

Aunque entendía que esta actitud escondía una necesidad de pertenencia, evitar ser excluído, sigo pensando que se equivocó. Pero nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio.

Ojalá se cumpliera la promesa del PSOE de dar ciudadanía a todos los nietos de españoles. Pero el proyecto de ley que en un comienzo era generosa, en coincidencia con las promesas electorales, terminó limitada.

En su redacción final, en el texto aprobado y vigente, sólo contempla los casos de los descendientes de los perseguidos políticos que debieron exiliarse en la era Franco.

En Argentina conocemos ese fenómeno, hijo maldito de las dictaduras. Jamás podría discutir el reconocimiento que merecen los perseguidos políticos. Es claro que son las situaciones históricas de desagarraigo forzado las que merecen la mayor atención del estado. Por eso espero que este sea apenas el primer paso.

Seguramente el gobierno español temió una marea de pedidos de ciudadanía que colapsara consulados y que llevara a exceder las previsiones presupuestarias.

Si mal no recuerdo, se estimaba inicialmente unos de 200.000 nietos de españoles en América. Creo que la cifra es muy superior. Quién puede saberlo! Entiendo las precauciones que se deben tomar.



La comprensión del problema no implica que dejemos de lado el reclamo.
Nosotros, la mayoría de los nietos, los que estamos involucrados por afecto y cultura , los que deseamos volver a las raíces, otra vez nos quedaremos mirando y tendremos que ir a nuestra tierra con pasaporte de turistas.

Los ancestros debieron dar un salto generacional para mandarme un mensaje directo a la intuición. Y ya que estamos en estas cuestiones mágicas, hoy, en el día de Asturias, podrían mandarme, milagrosamente, los papeles de la ciudadanía.


Amigos, les aseguro que si ese milagro de la ciudadanía a los nietos se cumple cabalmente, de inmediato dejo el ateísmo crítico y me hago devoto de la Virgen de Cavadonga.

Entonces volvería de las Américas como un Indiano, apenas un par de generaciones después. Me daría el lujo de alquilar un auto y una casona en la campiña. Pagaría con pesos fuertes. Saldría al balcón a mirar el paisaje mojado por la lluvia incesante. Y lloraría un poco.(Q)






Nota: para los amigos del Centro Asturiano de Mendoza que preside la querida Rosmary, felicitaciones, nos vemos en la favada. A Luis, amigo asturiano pura cepa y cónsul de España, mi afecto. A Iris, mi profesora de la lengua asturiana, un saludo que llegue hasta su puerto de Gijón. Para qué decirle que la esperamos en Mendoza y que los amigos del puerto de Valparaíso la extrañan! Mis niñas Anita y Carolina, junto a Iris, fueron las socias fundadoras de un grupo cultural de existencia dudosa, autodenominado La Alegría de la Huerta.


Las ilustraciones de la izquierda corresponden a: monumento al los inmigrantes en Asturias, imagen del Puerto de Buenos Aires cerca de 1980, niños inmigrantes en Bs As. Las del lado derecho: campiña asturiana, sitio de la Virgen de Covadonga, caserío tradicional y arroyo.

3 comentarios:

Diganmelon dijo...

Luisito que placer leerte!!! Asturias es más que un principado es la historia de la resistencia misma!!! Ojalá puedas ir y te darás cuenta por que digo esto si es que no te diste cuenta con tu padre mismo. Esta tierra además de preciosa encierra cosas mágicas de verdad. A mi me pasó que caí sin querer por allí y terminé recorriendo aldeas e historias increibles ..... Se respira nostalgia a cada paso a la vez que la gente te trata de una formá única que convina lo uraño del hombre de mar y monte con la solidaridad de los que la han pasado brava.

Luis Alvarez Quintana dijo...

Diganmelon, estoy como bien dices, contando las horas para visitar Asturias. El año pasado, como había elecciones, no pude viajar, pues el viaje se había organizado para setiembre. Fue imposible obtener licencia en mi trabajo. Pero ceo que me equivoqué y debí arriesgar un poco más. después te cuento por que digo esto. Me alegra que entiendas el sentimiento que se expesa en el post. Y sigamos en contacto

Anónimo dijo...

Sólo un par de apuntes :). Asturias está separada del resto de España por la Cordillera Cantábrica. La parte oriental de esta cordillera son los Picos de Europa, cuyo territorio comparten Asturias, Castilla y León y Cantabria. El mar que baña la costa asturiana es el Mar Cantábrico, ya que el Mar del Norte se sitúa en torno a países como Noruega. La localidad donde nacieron tus abuelos se llama Vegadeo, y no Vagadeo :). Un saludo y suerte con la ciudadanía